Jardín peculiar.
La casa ha comenzado a llenarse de hormigas voladoras multicolores y de plantas exóticas acarreadas desde cada rincón del mundo por esta insaciable viajera. En su paradisíaco jardín la solitaria bióloga cultiva cientos de especias diferentes desde azafrán e hinojo hasta canela, cilantro y jengibre. Conoce sus propiedades medicinales y culinarias gracias a sus abuelos. Posee un don secreto para comunicarse con las hormigas, mariposas y luciérnagas mediante ondas cerebrales. Las adiestra con paciencia para que cada noche se deslicen a modo de bailarinas y dibujen sobre el cielo del peculiar edén deslumbrantes auroras boreales, espolvoreando intensas fragancias especiadas, para el deleite de los sentidos, en especial de niños y ancianos expectantes.
Me encanta,Pablo!!!
ResponderEliminarMe alegro mucho Ana. Gracias por tus comentarios, me animan a seguir en esta afición que me gusta y me ilusiona.
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