jueves, 9 de enero de 2020

Rescate inesperado


Rescate inesperado

Había pedido a los Reyes que le devolvieran a su papá. Cuando descubrió quien le retenía, se presentó con su hucha en la mano ante el jefe de los narcos, éste recordó su cerdito de barro y les escoltaron a ambos de regreso a su casa.

Clases de regalos


Clases de regalos

Había pedido a los Reyes que le devolvieran a su papá. Este año no quería ninguna muñeca, ni chocolatinas, ni nada material para ella. Escribió la carta con su mejor caligrafía, la metió en un sobre de color verde. Todos piensan que ya no despertará, casi un año ya en coma, pero ella cree en la magia. Sabe que volverán a jugar y que él le escribirá más cuentos. Hoy va al hospital con la cara iluminada de la mano de su madre. Hoy tendrá el mejor regalo.

jueves, 2 de enero de 2020

Duplicados


Duplicados


Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. Aquel invento me permitía asistir a varias cenas al mismo tiempo: la familiar, la de amigos y la de empresa. Mis réplicas tan perfectas me proporcionaban el placer de aceptar todas las invitaciones mientras yo, el auténtico, disfrutaba lejos de una noche romántica con mi pareja en una isla paradisíaca. En la cama desconfié de que ella fuera la genuina. Y la mañana siguiente corroboré mi sospecha, el inventor gozaba con la original.

Seísmos y réplicas


Seísmos y réplicas


Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. Yo era como de la familia. Me fui hacia ella y la besé en la boca con pasión. Les informé que además de mi mejor amiga, era mi pareja y amante. Su madre asentía con una sonrisa. Sin embargo su padre se puso pálido y acabó desplomado. Afortunadamente le reanimamos. Tras ese terremoto emocional, y cuando todos brindaban por nosotras, sonó el timbre. Su abuelo abrió raudo y presentó a aquella joven mulata como el amor de su vida. El padre acabó infartado, pero en el hospital superó la réplica. En urgencias reunida la familia ampliada, tomamos las uvas.

Cambios alimenticios


Cambios alimenticios


Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. La carne asada ya no tardaría. Me extrañé al ver que faltaba aquel joven de los tatuajes, me contaron que se había marchado con el grupo de náufragos del lado sur de la isla. Desconocían que yo me había desviado de mi ruta hacia aquí y venía precisamente de allí. En ese momento no comprendía el por qué de esa mentira, hasta que al llevarme a la boca mi trozo de carne asada aprecié en él parte de un dibujo, como el de un tatuaje.

Desapego


Desapego


Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. Les di el beso de rigor. El abuelo me llamaba a ratos hija y a ratos nuera. La abuela sorda como una tapia y quedándose ciega por momentos. A mitad de las gachas lloré de pena por los ancianos, lloré de añoranza por no tener abuelos de verdad y lloré de rabia por aceptar dinero de los familiares haciéndome pasar por la nieta perfecta.

viernes, 20 de diciembre de 2019

Mugrienta


Mugrienta

Estoy helada de frío, en el suelo junto a una alcantarilla, faltan tres días para Navidad. Estoy mugrienta y roñosa. Las personas me ignoran y desprecian, pasan de largo. Llevo años dando tumbos. De la temblorosa mano de una octogenaria que salía de la panadería, he caído y he rodado unos metros, y aquí llevo tres horas.  Por fin, se me acerca esta jovencita huérfana, cansada tras su larga jornada laboral, pues no pudo pagar la matrícula de la universidad. Su madre está en paro, su padre no superó aquel infarto. Este año no habrá regalos de reyes. Ella coleccionaba monedas cuando era niña. Me recoge ilusionada. Su cara se ilumina. Se ha dado cuenta de mi rareza, de mi defecto de fabricación. Quizá yo pueda alegrarle un poco su navidad.

Foto de Elena Ele Mójer de la Kunst Haus de Viena.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Potaje


Potaje

Se me acumulan los garbanzos negros. Nuestra familia siempre tuvo alguno. La tradición no se pierde. Con las nuevas generaciones van en aumento. Mi mujer, como matriarca del clan, harta de que la señalen y cuchicheen a sus espaldas, me ha dado un ultimátum para solucionarlo. No me ha quedado más remedio que ponerme manos a la obra e intentar blanquearlos. Lo mismo que hice antaño con el dinero en negro de negocios algo turbios.


Iluso de mí, menudo pardillo. La gente ya no es lo que era. El ser humano ha cambiado. Qué fatalidad la mía, dar con tipos tan íntegros y con tanta tecnología a mano. Menudo potaje he armado. Daré con mis huesos en la trena. Me han denunciado y un video con mi intento de soborno circula como la pólvora. Para colmo de mis desgracias, mi mujer me ha puesto la maleta en la puerta y ha pedido el divorcio. Más que negro soy un garbanzo podrido.

EL DOLOR. Microrrelato de 140 caracteres

EL DOLOR.  Microrrelato de 140 caracteres


La cuidadora del orfanato a los pequeños les ponía una gasa empapada en coñac para el dolor de muelas. Dormían la noche del tirón.


LAS RAÍCES. Microrrelatos de 140 caracteres

LAS RAÍCES. Microrrelatos de 140 caracteres.


Aquellas raíces han zancadilleado a multitud de violadores y atracadores en el tramo tenebroso del bosque. (FINALISTA)

Sus raíces profundizaron tanto que brotaron en las antípodas, era un árbol con espíritu viajero.

Las raíces le ponían los pies en la tierra para no irse por las ramas ni echarse flores.

Era un árbol con deseos de volar, por eso sus raíces eran aéreas.

El conejo se volvió a comer todas las zanahorias menos esa imitación pintada que contenía un explosivo.

Trataron tan bien en aquella casa al árbol navideño, que echó raíces en el parqué. 

EL LUJO. Microrrelatos 140 caracteres


Tema: EL LUJO. Microrrelatos 140 caracteres

Aburrido de fiestas de millonarios, usó sus lujosos yates para rescatar personas en el Mediterráneo.

En la lujosa comida llena de protocolo, el presidente añoraba los huevos fritos con chorizo y patatas de su madre.

Los ladrones hallaron una caja fuerte vacía y joyas falsas. Filtraron el video a la prensa y el millonario ficticio se arruinó.

Aquel ladrón sólo robaba dinero de corrupciones y nadie le denunciaba. Para los pobres del barrio los billetes anónimos eran un lujo.

Llevaba en paro cuatro años, y con el frío del invierno la luz era un artículo de lujo.

Despluma a los millonarios en las lujosas partidas de póker y lo ingresa en la cuenta de la asociación contra la ludopatía.

Era el jefe de seguridad de la urbanización de lujo, su mansión acabó siendo la más lujosa de todas.

Competía con su vecino dando lujosas y suculentas fiestas. Entre semana comían sardinas y patatas.







lunes, 16 de diciembre de 2019

Poco a poco


Poco a poco

Le confesé a mi padre lo que había hecho. Mi pareja estaba embarazada, nos queríamos y decidimos tener el bebé. La situación acomodada de mis progenitores nos ayudaría. Mi madre ya me había dado su aprobación. Quizá no era ni el mejor momento ni el lugar idóneo, pero el que mi padre acabara de superar el susto de su corazón, me decidió a no dejar para otro momento revelar mi secreto tan crucial. Como las sorpresas tampoco conviene darlas todas de golpe, detallar que mi pareja era la mejor amiga de mi madre, quedaba para otro día.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Transporte raro


Transporte raro

La hormiga y el árbol compartían un entusiasta espíritu viajero, admiraban a Marco Polo y Willy Fog, charlaban de países y culturas. Un día al árbol se le ocurrió una idea un tanto extraña y alocada. Cuando se la contó a la hormiga, ésta gritó de alegría y aceptó el desafío. Sus raíces, donde viajaba la hormiga acomodada, profundizaron tanto que brotaron en las antípodas. Y allí fue acogida por las hormigas canguro.


lunes, 2 de diciembre de 2019

Amores difíciles


Amores difíciles 



Sufriendo lo indecible por amor así llevo años. Ella me considera su mejor amigo, su fiel compañero, siempre estoy aquí a su lado, compartimos piso y confidencias. A menudo me abraza y me acaricia. Me dice que soy el único que la escucha y que la entiende. Pero yo necesito más. Hoy vino su hermana y ha estado muy cariñosa conmigo. Hemos jugado. Le he lamido las manos y la cara y le he puesto ojitos. Creo que me he enamorado.

Confidencias a escena


Confidencias a escena

Sufriendo lo indecible por amor, cada vez que ella queda dañada por algún desengaño sentimental, a mí también me duele. Llevo años como su amiga inseparable. Toda una adolescencia compartida de risas y llantos, juntas en los mismos miedos, en las primeras reglas y borracheras. Nunca encuentro el momento adecuado para contarle mi confidencia más secreta, la más íntima. Hoy en su cuarto, cuando ensayamos la obra de teatro, tras miradas y frases como actores enamorados, nos hemos besado con pasión, ambas sabemos que no estamos actuando. No somos Romeo ni Julieta. Es nuestra primera noche de amor cómplice.