viernes, 17 de abril de 2020

COSTALADA


COSTALADA


Parte médico: fractura de tres costillas flotantes, esguince cervical, rotura de clavícula y pendiente de escáner por impacto en parte occipital del cráneo.

La costalada ha sido antológica. Menuda cabronada, ponerme la musiquita esa y la sombra de Psicosis. Y todo por ganarte las diez partidas de parchís.

miércoles, 15 de abril de 2020

Cultura subyacente


Cultura subyacente


Los estoy culturizando, su nave ha mimetizado el sombrero del Quijote y se van con unos humos, ¡chico! que ni los impresionistas más coloridos. Para la siguiente visita les tengo los “Cronopios” y la pantera rosa.

martes, 14 de abril de 2020

Iluso


Iluso


Su preferido soy yo, mi preferida eres tú, pero tú la prefieres a ella. Yo me he ilusionado con el ménage à trois, y después del trago de este licor que guardas para mis visitas, mis intestinos advierten que el iluso queda, para siempre, fuera de la partida.

Celos


Celos


Su preferido nunca era yo, respondió Judas, cuando le increparon por aquel beso que resultó determinante, mientras arrojaba las monedas.

Helena


Helena


Su preferido es Paris, pues voy a armar la de troya.

A mala idea


A mala idea


Su preferido es mi hermano pequeño. Si sabía lo que iba a suceder, por qué elige su ofrenda y desprecia la mía, y sobre todo a qué viene dejar esta quijada a mala idea.

Trastorno


Trastorno


Su preferido es el rojo, el mío el verde. Estoy seguro que es sólo por llevarme la contraria, como en todo. Me gusta el baloncesto, él se ha hecho socio de fútbol. Me encantan los Beatles, es fan de los Rollings. No sé cómo lo soporto, cómo paso tanto tiempo con él. Soy de montaña, de cerveza y de quedar con amigos. Él de playa, de whisky y huraño. Amo la vida y hasta en eso ha decidido irme a la contra, se lo ha confesado al psiquiatra, así que su suicidio ha sido el mío.

lunes, 13 de abril de 2020

El monumento del borracho


El monumento del borracho


Las palabras escupidas por la BOCA del pobre DIABLO, han salvado la vida de la chica. Un indigente repleto de mugre, lleva media vida al pie de la estatua, con sus harapos, sus cartones y su laúd. Ebrio a perpetuidad. Cuentan que era un artista, que por la bebida perdió su trabajo y a su novia embarazada. Cuando una semana atrás su embriaguez no impidió una violación, se prometió no probar el LICOR. Gracias a eso, hoy, ha podido evitar una desgracia, aunque las cuchilladas se lo hayan llevado por delante, sin saber que esa chica, es aquella criatura a quien no vio nacer.


LA AUTOESTIMA. Micropoemas de 140 caracteres

LA AUTOESTIMA.  Micropoemas de 140 caracteres. Tema de cuenta#140 El cultural.


Horadas mi corteza bisoña
podas mis ramas aprendices
pero mis raíces permanecen profundas.

COMENTARIO DEL POETA JOAQUÍN PÉREZ AZAÚSTRE

En el tercer verso se redondea un poema que alude a la hondura de la identidad. Bien.


El navío de mi autoestima soporta firme

azotes de galernas perniciosas

mi rumbo no se doblega.



Soy un corcel sin herraduras

cabalgo por bosques de líquenes vírgenes

las hadas herejes levitan junto a mí.



En un mar de galernas con faralaes

y lamentos kafkianos

mi faro guía el rumbo de mi vida.



He mecido luciérnagas apagadas

donde el meandro surca el abismo

como camaleón camuflado al peligro.



Madeja de pieles ateas

no tentéis mi alma

tengo aurículas de hierro.



Buscan mi talón de Aquiles

con saetas troyanas

los dioses sufrimos estoicos.



Tu colibrí me persuade     

para atajar por derroteros hipnóticos

nunca bifurco mi camino. 



Fui aprendiz de maestro cantero

los huracanes del inframundo

no cimbrean mis columnas hercúleas.



A la deriva zozobro en tu abismo

mi pundonor fija el rumbo

al otro lado del espejo.



Codicié ser un héroe

cegado por la gloria ufana,

valoro mi cobardía feliz.

 

Vilipendiada por carecer de hermosura

resucitados, hogaño, a mi asertiva magia

sazonan mi receta de autoestima.



Cacareadas infidelidades y bulos zafios

aguijonean mi quicio 

permanezco como un roble sin costuras.



Tus torrijas de almíbar añil

engatusan mi paladar de estraperlo

contengo mi ansia decidida.


sábado, 11 de abril de 2020

DARWIN MITOLÓGICO


DARWIN MITOLÓGICO


—Ratificamos a Darwin, la especie humana se adapta con cuatro manos al confinamiento.

—Yerra usted, soy la evolución femenina de Aquiles, y sin punto débil, los talones.


lunes, 6 de abril de 2020

LA VIDA ALREDEDOR. Micropoemas de 140 caracteres

Tema: LA VIDA ALREDEDOR.  Micropoemas de 140 caracteres.
Cuenta #140 El Cultural. 
De mis poemas con distintos pseudónimos, seis comentados, y uno de ellos finalista.


Ansia viva (pseudónimo)

Utopías dibujadas
en la cara del espantapájaros
el cuervo asiente.

(FINALISTA)

COMENTARIO DEL POETA JOAQUÍN PÉREZ AZAÚSTRE:

Excelente descripción de un momento que se abisma en el interior del sujeto poético. El “espantapájaros” es figura recurrente, matizada aquí por la originalidad del primer verso.



Píndaro conquense (pseudónimo)

A lomos del planeta azul
orbito otra galopada elíptica
me duelen los que ya no vendrán.

COMENTARIO: La panorámica amplia que nos describe está muy bien plasmada, comunicativa y clara.

Píndaro conquense (pseudónimo)

En el meandro de la vida
el abuelo continúa en su mundo
de neuronas oxidadas y memoria enmohecida.

COMENTARIO: Descripción naturalista de una situación personal bien plasmada, con su fotografía.

Papillón (pseudónimo)

Se oxidan mis recuerdos
a cada rotación.
Déjame rubricar mis memorias.

COMENTARIO: Sobre todo los dos primeros versos ponen en valor su originalidad. El final concreta.



Job (pseudónimo)

Tiovivo caprichoso
cabalgo tus giros con vértigo
aúllo como jilguero enjaulado.

COMENTARIO: Poema creativo que transmite su estructura circular con dinamismo y vértigo interior.



Pablo Cavero


Piratas invisibles de botines inmundos
escudriñan ciudades de almas subordinadas
risas camaradas les desarman.



COMENTARIO: Imágenes singulares para un poema con varios niveles de lectura hasta la risa final por el absurdo de vivir y morir.



OTROS POEMAS

En la antesala de mi alma
el diluvio febril
escampa.

Mastico calles sin boinas de humos


las gaviotas habitan la ciudad sin puerto


mi alma viaja a playas gentiles.


Tosen las amapolas y los álamos 

en esta primavera pandémica

y la tierra gira miedosa.


Las cigüeñas anidan en balcones

de urbanitas confinados

la vida torna el meandro y fluye.


Tiovivo de giros cansinos

Vaivén de dolor y opio

¿Cuántas vueltas me quedan?



En el meandro de la vida

el abuelo continua en su mundo

de neuronas oxidadas y memoria enmohecida.



Se oxidan mis recuerdos

a cada viraje.

Déjame rubricar mis memorias.



A lomos del planeta azul


orbito otra galopada elíptica

me duelen los que ya no vendrán.

A la deriva

zozobra mi alma de gaviota

huye de la rutina farisea.


Mi alma surca musgos de asfalto callado
la umbría de carcajadas amigas


refresca mi memoria.




Galernas de pestes anónimas 


al amparo de parásitos carroñeros

codician las poltronas de hienas vecinas.



Hadas tras el cristal me aplauden versos


en la quietud del ocaso de cúrcuma


sueño con tu piel de azahar.




Besos distantes y abrazos virtuales

charlas amistosas en pantallas

ansia de caricias en pieles mimosas.



En el lagrimal de mi vecina

balcones de semidioses arengan

a valientes en la batalla desigual.



Amigos confinados en meridianos de barro

en tiempos de hambruna de carantoñas

añoran vínculos y perdonan despechos.



Perdono cláxones ásperos y bafles tenores

terrazas bulliciosas y algarabía del zoco

odiosa cuarentena en las islas burbuja. 


La mariposa  en el quicio del balcón

palmea sus alas
en loor de vecinos anónimos.





En la duna vecina del balcón


oasis en el ocaso azafrán de la tarde



nuestros sueños cómplices mariposean.





Estadios y montes en barricas fariseas

ocios en jaulas de gotelé

moradas a tiempo completo.



Grillos y chicharras rapean las calles

desperezan la urbe fantasma

sofás estresados claman libertad.



Vecinos confinados

en jaulas de gotelé

semanas infinitas.



Pétalos púrpuras tosen

criaturas con hipertermia hibernan

en relojes de horas espurias.



Ecos de plagas orientales

lamentos de góndolas y duomos

febrícula vecina, el caos.



No cierres las pestañas

mira la primavera engalanada

los nietos aguardan tus mimos.



Guetos voluntarios

distancias amargas

el diluvio pasará.



Nieva en esta primavera sin jolgorio

no ladran los perros

y empatizan con angustias sin abrazos.



Espantapájaros teclean socorro

aúllan abrazos virtuales

a la deriva de la pandemia.



Desde mi ventana cotilleo

espantapájaros patinar en asfaltos mudos

sorbo el tiempo confinado.



Espantapájaros piratas

galopan asfaltos inhabitados

horas de Matusalén.


Sarcófago prisionero

libera mi alma

mariposa se zafa de la seda.



Gallos y cigarras cincelan mis sueños


cambiar sudor por la aventura



soy más zángano que hormiga.




Tiovivo caprichoso
cabalgo tus giros con vértigo


aúllo como jilguero enjaulado.





Vendimié mil sonrisas de chocolate 



en sarmientos de asma
el carbono jaqueó al oxigeno.



Risas de bebé utópico


contagian el alma del espantapájaros



el cuervo asiente.





Un géiser de fuego



gravita la aurora boreal



mi iceberg se deja llevar.





Luciérnagas juguetonas esquivan el aire



que escapa entre sus dientes de papel,



especian albas proscritas.







Anhelo ser un semidiós


quiero latidos eternos



y reír con las nietas de mis nietas.





Ingenio


Ingenio


“La propia de los buenos espantapájaros”, era la frase propuesta para dar rienda suelta a la imaginación del grupo de jóvenes artistas con talentos por descubrir. Yo había dejado de creer. Leí ocurrencias aceptables. Topé con dos ejercicios que me derrotaron. Uno era un poema lleno de sentimiento e imaginación, versaba desde la soledad, el desamor y los sueños de un espantapájaros. El segundo era una historia surrealista enmarcada por dibujos llenos de inventiva, fantasía y creatividad. Peleles con relojes deformes, con patas de jirafa y caparazón de tortuga, con brazos de violín y sombrero de mariposas. Eran amigos, Federico y Salvador. Yo me ilusioné.

viernes, 3 de abril de 2020

Veganofobia


Veganofobia


—Muerde esta manzana— susurró a Eva el ofidio con voz hipnótica.

—Pues la verdad es que tengo hambre— respondió Eva mientras le arrancaba la cabeza y engullía la serpiente como si fuera un calçot.

LEYENDAS VENECIANAS


LEYENDAS VENECIANAS


Convoqué al grupo a una tormenta de ideas. Puse esta foto de Venecia y fueron surgiendo leyendas muy locas sobre estos brazos y manos. El dux ajusticiado intenta vengarse de su joven esposa (el 76 y ella 30) y del noble que le ponía los cuernos. Uno del Titánic convertido en sirena. Romeo, manejando mal el Google Maps, trepando al balcón de Julieta. Goliat que ha perdido la cabeza y cree que los edificios son cubos de Rubik. Marco Polo comerciando con sus Frigo brazos-manos de coco, polo que lo peta. Para que no les despidieran a esta panda de zoquetes, estas ideas majaretas las aporté yo. Son todos parientes y amigos a los que enchufé, y de imaginación andan cortitos, eso sí, no se pierden ningún carnaval, el de Venecia y el de medio mundo.