jueves, 23 de enero de 2020

Extravío (otra versión)


Extravío

Le llevaron al camerino, allí estaban los zapatos enormes, la peluca naranja y los pantalones amarillos con tirantes. Él tocó cada prenda, las miró, las olisqueó. No emitió ningún sonido, ningún gesto. Cuando acercó aquel objeto rojo a su cara, parecía llevarlo a su nariz, pero intentó morderlo como si fuera una cereza. Le bajaron a ver el espectáculo. Tras varios números en las tres pistas, su mirada seguía perdida. Cuando salieron los payasos el niño sentado a su lado soltó una risa muy ruidosa y entonces él dijo:”La risas, sí me acuerdo, yo era payaso”.

Foto de Alejandro Iglesia

martes, 21 de enero de 2020

Monumento sobrecogedor


Monumento sobrecogedor

Los zapatos vacíos en una larga hilera, al borde del Danubio, aparcados, a la espera de que sus dueños salgan del chapuzón en el río. La guía narró cómo les sacaban del gueto, les obligaban a descalzarse, atados en parejas, disparaban a uno de ellos, arrojándoles al agua. Un escalofrío me paralizó. Un silencio de miradas perdidas nos invadió. Las botas de la guerra de mi abuelo vinieron a mi mente, y repetí a la guía mi promesa de que jamás dispararía ni mataría a ninguna persona, ni siquiera por causas justificadas. La misma que hice al salir de la cárcel.

jueves, 16 de enero de 2020

LA AMISTAD microrrelatos de 140 caracteres

Tema: LA AMISTAD.  Microrrelatos de 140 caracteres

Cuando Judas escuchó: “Un amigo es un tesoro”, la avaricia le pudo.

La biblia y sus fake news, como iba a negar tres veces a mi amigo, pero si yo iba cogorza perdido. Firmado: Pedro.

Para fiarse de los amigos. Uno me delató por 30 monedas y otro negó conocerme tres veces.

Repite otra vez: “Elemental querido Watson” y partimos peras.

Amigo Sánchez con Iglesias hemos topado.

Cuando en paro suplicaba trabajo, no le pagaban ni una caña. Al ganar la lotería todos le decían: “Amigo, págate un pelotazo”.

El personaje tomó vida propia y le dijo al guionista que su amigo fue el traidor y no él. Pasó a protagonista y disparó al escritor.

Busqué desesperado otro Manolo, por aquello de: “Amigos para siempre…”

El negocio familiar iba mal. No pudo invitarles a helado. A la semana sólo uno de los cinco amigos seguía a su lado.

Amigos desde la guardería. Ella tonteó con ambos y los enemistó de por vida. La despechada compañera infantil tomó venganza.

Compañeros de trabajo y amigos. Cuando surgió un ascenso sólo para uno de los dos, aparecieron las puñaladas traperas.

Amigos y pareja en el mus, el mejor rechazó otro compañero con el que aseguraban ganaría el campeonato nacional.

Compartió el premio de la primitiva que jugaban años a medias, aunque su amigo no le pagaba desde que le despidieron.



—Pedro y Pablo qué gran amistad.

—Cosas de política.

—No, los Picapiedra.


LA CLARIVIDENCIA Microrrelatos de 140 caracteres


Tema: LA CLARIVIDENCIA.  Microrrelatos de 140 caracteres

La adivina y posadera le dijo que guardara el premio bajo el colchón. Al despertar el dinero no estaba y la vidente tampoco.

Cuando en el nuevo capítulo de los Simpson, un meteorito exterminaba la tierra. Se mudó a un hotel de lujo.

Cuando vio a Lisa Simpson otorgar el primer Nobel de microrrelato, ella se puso a escribir minicuentos.

Visité  como una musa inspiradora a Leonardo, Galileo y Julio Verne. A Nostradamus se le fue la pinza.

Los agricultores consultaron todas las siembras al abuelo Aquilino. El terrateniente perdió las cosechas.

La pitonisa acertaba enfermedades pasadas y presentes. Sus clientes desconocían sus habilidades informáticas.

lunes, 13 de enero de 2020

Extravío


Extravío

Le obligaron a sentarse en el sofá, junto a sus zapatos enormes, la peluca naranja y los pantalones amarillos con tirantes. Él tocó cada prenda, las miró, las olisqueó. No emitió ningún sonido, ningún gesto. Cuando acercó aquel objeto rojo a su cara, parecía llevarlo a su nariz, pero intentó morderlo, y la decepción llenó los rostros de los allí reunidos, menos el del niño que soltó una risa, y entonces él dijo:”La risas, sí me acuerdo, yo era payaso”.

Carambolas


Carambolas

Le obligaron a sentarse en el sofá, junto a sus zapatos. Le dejaron un bidón de agua junto a unas piezas de fruta. Aquel habitáculo era reducido. Sus secuestradores le abandonaban hasta el día siguiente. Hubo un fatal accidente de tráfico y murieron ambos captores. Un pastor días después oyó los golpes de zapatos.

viernes, 10 de enero de 2020

En mis carnes


En mis carnes

No es para tanto, me duele un “poquillo”, luego se me pasa. Desde mi concienciación e implicación por el medio ambiente y el planeta, me veo de esta guisa. La tala de la Amazonía me está desmembrando, y los incendios en Australia también me ha pasado factura. Con los inicios bélicos en Irán, mi cabeza va a estallar. En qué hora se me ocurrió acudir a la manifestación por el planeta.



Foto de Tyuirin Andrey


jueves, 9 de enero de 2020

Una historia por contar


Una historia por contar

Cogió el primer tren. Se sentó junto a una joven con la mirada perdida. En frente se acomodaba un chico con una cicatriz bajo su flequillo. Detrás unos tipos extraños hablaban de un pacto que les liberaría a ambos y de coartadas perfectas, callaron cuando cruzó un señor con un bigote atípico y que hablaba con acento belga. Del vagón contiguo se oían una bocina y unos gritos: “más madera”. Su joven compañera de asiento le dijo que esos personajes y sus historias ya habían sido contadas, pero la suya aún no, y comenzó a relatársela. Cuando terminó de escucharla supo que esta Navidad sería distinto.

Navidad diferente


Navidad diferente

Había pedido a los Reyes que le devolvieran a su papá. Dejó junto al belén los patines, la videoconsola y la equipación de su equipo favorito. Devolvía los regalos de los últimos años. Todo para que su padre abandonase esa cama del hospital y saliera de ese sueño tan largo. Seis meses y veinte días sin jugar juntos, de sonrisas que huyeron. Una navidad sin villancicos, sin luces. Sabe que los magos no le fallarán.


Rescate inesperado


Rescate inesperado

Había pedido a los Reyes que le devolvieran a su papá. Cuando descubrió quien le retenía, se presentó con su hucha en la mano ante el jefe de los narcos, éste recordó su cerdito de barro y les escoltaron a ambos de regreso a su casa.

Clases de regalos


Clases de regalos

Había pedido a los Reyes que le devolvieran a su papá. Este año no quería ninguna muñeca, ni chocolatinas, ni nada material para ella. Escribió la carta con su mejor caligrafía, la metió en un sobre de color verde. Todos piensan que ya no despertará, casi un año ya en coma, pero ella cree en la magia. Sabe que volverán a jugar y que él le escribirá más cuentos. Hoy va al hospital con la cara iluminada de la mano de su madre. Hoy tendrá el mejor regalo.

jueves, 2 de enero de 2020

Duplicados


Duplicados


Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. Aquel invento me permitía asistir a varias cenas al mismo tiempo: la familiar, la de amigos y la de empresa. Mis réplicas tan perfectas me proporcionaban el placer de aceptar todas las invitaciones mientras yo, el auténtico, disfrutaba lejos de una noche romántica con mi pareja en una isla paradisíaca. En la cama desconfié de que ella fuera la genuina. Y la mañana siguiente corroboré mi sospecha, el inventor gozaba con la original.

Seísmos y réplicas


Seísmos y réplicas


Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. Yo era como de la familia. Me fui hacia ella y la besé en la boca con pasión. Les informé que además de mi mejor amiga, era mi pareja y amante. Su madre asentía con una sonrisa. Sin embargo su padre se puso pálido y acabó desplomado. Afortunadamente le reanimamos. Tras ese terremoto emocional, y cuando todos brindaban por nosotras, sonó el timbre. Su abuelo abrió raudo y presentó a aquella joven mulata como el amor de su vida. El padre acabó infartado, pero en el hospital superó la réplica. En urgencias reunida la familia ampliada, tomamos las uvas.

Cambios alimenticios


Cambios alimenticios


Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. La carne asada ya no tardaría. Me extrañé al ver que faltaba aquel joven de los tatuajes, me contaron que se había marchado con el grupo de náufragos del lado sur de la isla. Desconocían que yo me había desviado de mi ruta hacia aquí y venía precisamente de allí. En ese momento no comprendía el por qué de esa mentira, hasta que al llevarme a la boca mi trozo de carne asada aprecié en él parte de un dibujo, como el de un tatuaje.

Desapego


Desapego


Cuando llegué estaban poniendo la mesa para cenar. Les di el beso de rigor. El abuelo me llamaba a ratos hija y a ratos nuera. La abuela sorda como una tapia y quedándose ciega por momentos. A mitad de las gachas lloré de pena por los ancianos, lloré de añoranza por no tener abuelos de verdad y lloré de rabia por aceptar dinero de los familiares haciéndome pasar por la nieta perfecta.