jueves, 4 de abril de 2019

Tentaciones


Tentaciones

El último día de vacaciones, antes de volver al centro especial donde llevaba meses recluido para superar mi adicción a los productos prohibidos, escuché aquel desafío irresistible que me hizo prisionero antaño. Todos estos días en libertad desatendí tentaciones como aquella sucursal, la joyería y el furgón sin blindaje. Pero a punto de concluir mi permiso en la puerta del museo la voz de un listillo me hizo rehén de nuevo, cuando dijo que nadie sería capaz de burlar las formidables medidas de seguridad. Era un reto al que no me pude resistir.

martes, 2 de abril de 2019

Costumbre inadmisible


Costumbre inadmisible

El último día de vacaciones abandoné la tumbona con la colchoneta de rayas amarillas y blancas, y decidí explorar el faro, casi inaccesible en la cima de las rocas. Allí el fornido lobo de costa como hipnotizado por mi aparición, deslumbrado por mis palabras gaélicas a las que ayudaba el bikini en mi mano, me creyó sirena. Soporté sus sonetos trasnochados con aliento de ajo, amainé mi furia cuando desafinó con los pajaritos y el acordeón. Y de no haber sido por comerse las gambas con cuchillo y tenedor, todavía seguiría acompañada en este faro del fin del mundo.

miércoles, 27 de marzo de 2019

Caricias de colores


Caricias de colores

Tengo pensado hacer varios peces de colores, tortugas naranjas y delfines amarillos. Nadarán entre las nubes rosas, relata el niño al que sus colores y animales favoritos, le habían dejado trazos y arañazos difíciles de borrar en su pizarra incolora, allí bajo su cabello afro teñido ahora de tonos arco iris, donde unas mariposas multicolores sujetan su melena en la diadema violeta. Aquí esas personas que le recogieron, llenan a todos los niños de caricias y abrazos, juegan con ellos usando cientos de colores con total libertad. Esas rayas del miedo se irán desdibujando.

jueves, 21 de marzo de 2019

Ya no sabes amar


Ya no sabes amar



Ya no sabes amar,

no acaricias colibrís en mi cuello,

no silencias mis labios con los tuyos,

ya no destrozas canciones de los Beatles,

ni tus pestañas cosquillean mi mejilla,

ya no saboreas mis besos de canela,

ni rozas tu nariz contra la mía,

ni tu lengua patina por mi piel.



Ya no sabes pedalear rumbo a tu futuro,

ni explorar rincones nuevos,

ya no sabes sonreír para la foto,

ni decidir el color de tu cielo.



Ya no entibias tus pies con los míos,

ni abrazas mis poemas,

ya no sabes si tus chistes me hacen gracia,

ya no sabes llorar sin mí,

ni de pena ni de risa,

ya no sabes, siquiera,

enfermar de amor por mí.



Ya no sabes soñar despierto,

 ni danzar con la luna,

ni columpiarte en el arco iris,

ya no sabes conducir entre las nubes,

tu mapa estelar está en blanco,

eres una brújula en Saturno,

una veleta fosilizada,

eres un pingüino en el desierto,

un aguijón de caramelo.



Tu oxigeno se fugó con mi sonrisa

tu sangre se marchita,

ya no sabes amar.


domingo, 17 de marzo de 2019

Esos pensionistas ejemplares


Radio Bilbao acaba de premiar a la excelencia en impacto social al Movimiento de Pensionistas de Bizkaia. Han sido los pioneros de una marea ilusionante de lucha por sus derechos. Un movimiento transversal y de diversidad sin precedentes. Toda mi admiración para el colectivo de pensionistas, y ojalá sea un precedente y un ejemplo para tantas injusticias por las que luchar.

sábado, 16 de marzo de 2019

Mundo de silencio


Mundo de Silencio

Ninguno de los niños agazapados de rodillas en el arcón era Tomás. Él odiaba los aspavientos y miradas de reproche de los demás cuando corrían tras el balón. Prefería jugar a solas al puzle y a la peonza. Le buscaron en la alacena, bajo las camas y dentro de las tinajas. Registraron el pajar, los establos y el huerto.

Tomás ha encontrado un buen escondite, tras la puerta oculta, está sentado y encogido en ese hueco oscuro, junto a unos fajos de papeles sujetos con gomas. Su madre le encontrará seguro, porque en sus labios siempre lee: ”Tomás eres mi tesoro”, y aquí junto a él están los cristalitos de colores que ella se cuelga del cuello los días especiales.

viernes, 8 de marzo de 2019

Telepatía


Telepatía

Esta universitaria con síntomas ya desde adolescente de su atracción por la veterinaria y lo científico, descubrió desde muy niña que podía comunicarse mediante telepatía con los animales. Su gallina preferida siempre le confesó que soñaba con volar hasta la luna. En su visita al zoo, regresó enfadada al conocer más aves que no podían volar, no lo comprendía.

Ahora convertida en una gran investigadora ha inventado unas alas que sirven para volar. Su ave gallinácea, y conejilla de indias en su experimento, bajo sus directrices ha alcanzado el campanario.

En busca de su segundo reto, ella y su gallina han desembarcado en la Antártida. Aquí un pingüino muy parlanchín le cuenta que su mayor deseo es tumbarse al sol en las playas del Caribe, es el primer alumno al que instruyen ambas en el manejo de las alas mágicas. El avestruz que anhela alzarse y posarse en la cumbre del Kilimanjaro debe esperar.

viernes, 22 de febrero de 2019

El costurero


El costurero

Me hubiese gustado aprender a coser botones, coger un hilván, meter el bajo a los pantalones. Yo además de ser chico tenía otro obstáculo añadido, en mi familia existía una prohibición gritada repetidas veces por mi tía, habría un castigo severo a quien tocara la caja de la costura. Años después entendí aquel tabú acerca del costurero, al abrirlo y ver que encerraba unas esmeraldas, perlas y rubís, acudieron a mi cabeza las imágenes del famoso robo a la marquesa.

El mundo es un pañuelo, mi rival en la final de este concurso en el que llevo un año eliminando competidores, resulta que es el hijo de la marquesa. Cómo lamento ahora aquellos prejuicios sexistas y que no me enseñasen a hilvanar, porque es el último requisito, la prueba final del concurso. He sobrevivido a pruebas físicas, de literatura y de matemáticas. Un millón de euros del premio al alcance de la mano. Me coloco el dedal y enhebro la aguja, mis pespuntes dan pena. El modisto que decidirá el ganador es muy severo. Tendré que desplegar mis artes en el aprendizaje a no dar puntada sin hilo y sacrificaré una esmeralda para que el árbitro de la contienda aprecie mi trabajo desde otro prisma, y diga como mi tía que soy una “joyita”.

miércoles, 20 de febrero de 2019

El patoso


El patoso

Los padres insistían en recuperar al estúpido de su hijo. Hace dos veranos llevaba armas y llegó a ser un sicario enredado en el narcotráfico. Negociaron y pagaron para sacarle. El verano pasado la informática le obsesionó y llegó a piratear la página del banco nacional y la de los servicios secretos. Abonaron las cuantiosas multas. Ahora hizo amigos del círculo republicano y opta a ser su líder. A ellos les agrada, y hasta estarían orgullosos, si no fuera porque es el príncipe heredero.

viernes, 18 de enero de 2019

Monólogo de una mosca


Monólogo de una mosca

Recorro el botón, el dedal y la tijera. Un joven acaba de comprar mermelada a una vendedora, corta una rebanada de pan y la unta de la confitura. Ese olor me obliga a volar hasta allí, donde me relamo. Una docena de mi especie me imitan. Nosotras las moscas tenemos una habilidad innata a base de movimientos rápidos de anticipación nos sentimos a salvo para esquivar manotazos de los humanos, que no siempre resulta infalible. El modisto con un golpe certero da al traste con siete de mis compañeras que pasarán a la historia nada más y nada menos que como gigantes aplastados. Así surge la leyenda del sastrecillo.

Las moscas siempre hemos tenido muy mala prensa, en ciertos cuentos fuimos maltratadas, obviadas y eliminadas. Y esas fábulas han llegado adulteradas. Sin ir más lejos, el sueño mítico de la bella muchacha, nos narraron que fruto de pincharse con la rueca, cuando el verdadero motivo fueron los picotazos de mis primas lejanas, las tse-tsé. También tergiversado porque la realidad es que la chica despertó cuando mis familiares rurales, los tábanos, mordisquearon su cara y sus labios, y no por el beso de un príncipe.

Aquelarre


Aquelarre

Mientras llevan al patíbulo al último candidato, un tal Torquemada. Brujas, herejes y cátaros llegados de distintos lugares brindamos sin parar. Galileo y Juana de Arco aplauden desatados como los invitados de honor. La tortura de cosquillas produce carcajadas contagiosas que llenan la atmósfera de Zagarramurdi. Este aquelarre es para morirse de risa.

martes, 15 de enero de 2019

Pasatiempo


Pasatiempo

Me quedé dormido hilvanando constelaciones con hilo teñido de purpurina en aquella tela ligera. Después de cenar la atábamos a globos a modo de cometas. Nos juntábamos todos los niños y trazábamos líneas imaginarias para dibujar toros, caballos alados o escorpiones. Mientras soñábamos historias despiertos o dormidos bajo nuestras estrellas, la lejanía de la familia y del hogar se nos olvidaba un rato.

miércoles, 9 de enero de 2019

El profesional


El profesional

Ordenó sin pestañear que disparase ya, se estaba irritando. Cada segundo le subía una gota de ira a su cabeza. En qué hora le había pedido hacerlo a este inútil. Él sí era un verdadero profesional en la materia. No le temblaba nunca el pulso y elegía siempre el ángulo adecuado. Cansado de torpezas, armó el trípode y colocó la mirilla. La buena fotografía era cosa de expertos.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Silla de ruedas


Silla de ruedas

Lo sé, soy un nostálgico empedernido. La silla de ruedas es recurrente en mi vida. Primero paseaba a mi abuelo en el asilo, luego entrené aquel equipo de baloncesto en silla de ruedas y años después me rompí las dos piernas y fue mi compañera inseparable tres meses. La morriña me ha ganado. He sustraído una en urgencias. Y ahora recorro las residencias con el certificado, falso por supuesto, de ser parapléjico. Por el día organizo carreras de sillas y por las noches ajusto cuentas con profesores, entrevistadores y jefes. Todos los que me humillaron. Mi coartada nocturna es perfecta. ¿Por qué no me prejubilarían antes?

martes, 4 de diciembre de 2018

Lobbies feroces


Lobbies feroces

Intuyo que los científicos irán desapareciendo como una especie en peligro de extinción, como un ornitorrinco en el desierto. Amenazados por los escasos recursos para subsistir y por los auténticos lobos para el hombre: los “lobbies” feroces. Cazadores de cualquier lince que invente una energía libre o fármaco gratuito. ¿Pero a qué oveja, por muy erudita que sea, se le ocurre una panacea universal de balde? Esos descubrimientos quedarán patentados en un agujero negro, nunca verán la luz, como los míos. Ahora busco hallazgos militares, los lobos inventan guerras.