EL SOSIEGO. Micropoemas de 140 caracteres.
(Micropoema Finalista)
Sentado en la orilla de basalto
respiro la quietud del glaciar
mi alma flota como el iceberg.
COMENTARIO
DEL POETA JOAQUÍN PÉREZ AZAÚSTRE
La originalidad del poema potencia su amplia capacidad de
sugerencia, con matices existenciales bien perfilados, como una puerta
entreabierta en la lectura. Bueno.
Contemplo bajo la umbría del drago
el aleteo pacífico del colibrí
en la quietud de la solana.
COMENTARIO DEL POETA
La sensación tan bien transmitida del tercer verso ya está
presente en el planteamiento inicial del poema. La evocación paisajística nos
sumerge en esa sencilla serenidad.
Mi esencia huye de la rutina impostada
del estrés erudito
con la parsimonia del caracol.
COMENTARIO DEL POETA
Exposición intimista de un
estado de ánimo, con una envoltura que se va cerrando sobre sí misma hasta ese
“estrés erudito” -¿extrañeza de vivir?- antes de un final que con su imagen
elocuente, de alguna manera, da sentido a todo el poema y a su planteamiento.
A la
deriva
zozobra
mi alma de velero
en
el mar de la tranquilidad.
Caricias
de brisa ociosa
acunan
espigas neonatas
con
la calma del caracol nublado.
Mastico
un mar sin olas
las
gaviotas callan
tu
playa sosiega mi deriva.
Sorbo
amapolas de algodón
en
la quietud del valle apócrifo
dónde
dormiste mis sueños.
Mi
alma se desliza entre musgos
con
rumbo sosegado
en
el arroyo de mi vida.
Hadas
de cristal me susurran versos
en
la quietud de la alborada
sueño
tu piel de azahar.
Aléjate
de los pedúnculos de la ira
deserta
de la batalla
rastrea
senderos de concordia.
Bebo
la sombra de tu naranjo
en
mi ansia de sosiego
la
umbría de tu piel calma mi sed.
Leones
de azahar me susurran silencio
fuentes
nazaríes me otorgan asueto
el
castillo rojo sosiega mi alma.
Abrazados en la duna de
jazmín
aguardamos calmos la
primera claridad
nuestros sueños cómplices
mariposean.
Noches
de placidez y jaimas
besos
de jengibre
romerías
al oasis de tu piel.
Los perfumes de tu pasado
andalusí
el sosiego de tus aguas
pelirrojas
mi paz en tus jardines nazaríes.
Aromas de tu leyenda
andalusí
sosiego de aguas
pelirrojas
mi paz fantasea cuentos
nazaríes.
La
aurora boreal acuna los fiordos
en
sosegadas noches mágicas
donde
las perseidas cabalgan fugaces.
Brisas
celestinas inspiran a grillos trovadores
en
la hipnosis de Morfeo
tus
arrumacos me serenan.